Según la OCDE, Chile y Latinoamérica tienen niveles bajos de educación financiera, y eso se nota: siete de cada diez chilenos están en una zona de alto endeudamiento. Octubre es el Mes de la Educación Financiera, pero ordenar las finanzas es una tarea de todo el año. Estos son cinco hábitos que hacen la diferencia.
1. Un presupuesto realista
Anota todos tus ingresos y gastos del mes, no solo los grandes como el dividendo, el arriendo o el colegio. Los gastos hormiga suman más de lo que creemos.
2. Distinguir deuda buena de deuda mala
La deuda mala financia consumo que se paga en más de un mes: el supermercado o las comidas en cuotas. La deuda buena financia un activo que genera ingresos, como una propiedad que se arrienda, o algo que necesitas, como un medio para trabajar o transportarte. En ambos casos, la regla es la misma: no endeudarse más allá de lo que se puede pagar.
3. Mirar el costo total, no solo la cuota
Una cuota baja puede esconder intereses altos. Antes de firmar, calcula cuánto vas a pagar en total: es la mejor defensa contra el sobreendeudamiento.
4. Ahorrar antes de gastar
Junta el dinero antes de comprar, evita usar la tarjeta de crédito como forma de pago inmediato y construye un fondo de emergencia para los imprevistos.
5. Una revisión financiera mensual
Una vez al mes, revisa en qué se fue tu dinero, identifica los gastos que no aportan y ajusta el presupuesto a tus ingresos reales.
El primer paso hacia invertir
Con las finanzas ordenadas, la deuda deja de ser un problema y puede convertirse en una herramienta: un crédito hipotecario bien estructurado, para una propiedad que se arrienda, es el ejemplo clásico de deuda buena.
Este artículo es informativo y no constituye asesoría financiera, tributaria ni legal. Las tasas, beneficios estatales y condiciones de mercado pueden cambiar; revisa siempre las condiciones vigentes o agenda una asesoría.