A partir del 1 de abril de 2027, el sistema de pensiones deja atrás los cinco multifondos que conocemos (A, B, C, D y E) y los reemplaza por diez fondos generacionales. Es uno de los cambios más relevantes para el ahorro de los chilenos en años, y vale la pena entender qué significa antes de que ocurra.
Qué cambia
En el nuevo esquema, cada cotizante queda asignado principalmente según su año de nacimiento. Todo su ahorro, incluido el voluntario, se invierte en el fondo que corresponde a su generación, y la exposición al riesgo de ese fondo va disminuyendo con los años a medida que se acerca la jubilación.
La lógica es razonable: proteger a quienes están cerca de jubilar para que una caída fuerte del mercado no se lleve una parte importante de su patrimonio justo cuando lo necesitan.
Lo que se pierde: margen de decisión
El costo de esa protección es que el cotizante pierde buena parte del control sobre cuánto riesgo quiere asumir. Hasta ahora podías moverte entre fondos según tu perfil; con los fondos generacionales, esa decisión queda en manos de reglas fijas definidas por el sistema.
Por qué la vivienda gana atractivo
Frente a un fondo administrado con reglas fijas, una propiedad ofrece tres cosas que vale la pena poner sobre la mesa:
- Control. Tú decides cuándo, dónde y a qué precio comprar, cuánto financiar y cuándo vender.
- Flujo. El arriendo genera un ingreso mensual que ayuda a pagar el crédito.
- Apalancamiento. Con el crédito hipotecario controlas un activo mucho mayor que tu pie, mientras el arriendo ayuda a cubrir la deuda y la propiedad puede ganar plusvalía en el tiempo. Es, probablemente, el factor más subestimado de la inversión inmobiliaria.
¿Para quién tiene sentido?
Para quienes tienen una vida laboral más consolidada y capacidad de ahorro, complementar la pensión con una inversión inmobiliaria puede ser una muy buena alternativa. Quienes recién comienzan su carrera pueden seguir en un fondo generacional de mayor riesgo, sabiendo que su exposición cambiará según lo defina el sistema.
Antes de decidir
La recomendación no es comprar de inmediato, sino evaluar con calma: cuánto financiamiento puedes obtener, de cuánto es el pie, a qué plazo conviene el crédito y en qué zona tiene sentido invertir. Con esos números claros, la decisión deja de ser una apuesta y pasa a ser una estrategia.
Este artículo es informativo y no constituye asesoría financiera, tributaria ni legal. Las tasas, beneficios estatales y condiciones de mercado pueden cambiar; revisa siempre las condiciones vigentes o agenda una asesoría.