Con la UF al alza y tasas altas, comprar la primera vivienda con un solo sueldo es cada vez más difícil. Por eso, cada vez más personas complementan renta con otra persona para calificar a un crédito hipotecario.
Cómo ha cambiado
Antes solo se podía complementar entre cónyuges. Luego se aceptó a parejas con hijos en común. Hoy, en la mayoría de las instituciones financieras, se puede complementar con cualquier persona. Las combinaciones más frecuentes son parejas, casadas o no, y padres con hijos.
Lo que hay que tener claro
- Elige bien con quién: el compromiso puede durar más de 20 años; idealmente, alguien con quien tengas una relación de largo plazo.
- No es aprobación automática: si calificas para el 50% del crédito, el complemento no necesariamente cubre el otro 50%.
- Un titular más exigido: uno de los dos debe cumplir requisitos más estrictos, por si el otro deja de trabajar.
- Entiende las implicancias legales y financieras antes de firmar.
¿Y si la relación termina?
Hay dos caminos habituales: quien tiene mejor situación económica asume el 100% del crédito y de la propiedad, pagándole su parte al otro, o se vende la propiedad y se reparten las utilidades. Conversarlo antes de comprar evita problemas después.
Este artículo es informativo y no constituye asesoría financiera, tributaria ni legal. Las tasas, beneficios estatales y condiciones de mercado pueden cambiar; revisa siempre las condiciones vigentes o agenda una asesoría.